Subimos al colectivo, mi amiga y yo sacamos el boleto correspondiente para llegar a destino, nos ubicamos por adelante ya que había mucha gente.
El chofer acota, -Si la gente que está en el fondo no saca boleto, lamentablemente no voy a mover el colectivo.
La gente del fondo era una familia un tanto precaria y con unos modales desagradables que dejaba mucho que desear.
La mamá de los 5 hijos que no superaba los 20 años de edad le respondió al chófer. -"Ehh, yo ya saqué boleto, ¿qué te pasa pelotudo?.
-Vos sacaste pero tus hijas no sacaron. Le responde.
Una señora, que tal vez por el cansancio y porque quería que avance el colectivo, le dio la tarjeta sube a las nenas para que puedan sacar su boleto.
La nena de unos 8 años saca su boleto y el de su hermanita, se acerca a devolverle la tarjeta diciéndole "Muchas gracias" a la señora bondadosa.
La mamá de ésta nena no dudó ni un segundo en decirle a su propia hija. ¿POR QUÉ MIERDA SACÁS EL BOLETO? e inmediatamente cierra su puño y le pega a la nena en la sien junto con una patada. La nena con una mirada sumisa y llena de odio la mira a su mamá y yo pude observar como retenía sus lagrimas para no llorar porque por lo visto debe saber que después de cada lágrima puede suceder algo peor.
Como espectadora y pasajera me sentí con bronca por no poder hacer nada, por no poder defender a una nena de 8 años que está creciendo y entendiendo que cada vez que hace algo "mal" le tienen que pegar.
Por lo visto nadie saltó a defender a la nena, ni siquiera el hombre más corpulento del lugar, seguro pensaba que si le pegaban así a su hija no iba a dudar en matar a un desconocido.
La cosa no terminó ahí, la chica seguía discutiendo con el chófer y el chófer le dijo que la iba a bajar del colectivo porque estaba siendo irrespetuosa con todos los pasajeros.
-A mí no me vas a sacar, animate a tocarme le dijo.
Por lo visto la chica de los 20 años tenía en claro sus derechos pero no los de sus hijos.
Con mi amiga, decidimos bajarnos porque eso no iba a terminar para nada bien, tal vez tuvimos una actitud un tanto cobarde, tal vez quisimos escaparnos de esas realidad que se vive día a día.