Ella llegaba tarde, vaya uno a saber de dónde. Hacia frío, es cierto. La temperatura no superaba los 14 grados y eran las 8:45 am. Él la estaba esperando, vaya uno a saber por qué.
Ella sumisa, sumergida en vergüenza y pánico. Sus ojos se notaban tristes y preocupados. Él gritaba, creo que le molestó que ella estuviera desabrigada.
Él saca las llaves, la apura.
Ella le dijo varias veces "Basta". Yo observaba, pero parecía que eso no era motivo para que él deje de gritarle.
Ella caminaba, él le pisó el taco para que se caiga, no se cayó, resbaló. Entraron a la casa, pude seguir escuchando los gritos. No pude hacer nada.
Hoy lo volví a ver a él. Se cruzó a comprar café. El viento hizo que se le vuelque al suelo. Sonreí.
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