Él, sentado en la segunda fila del lado derecho del colectivo.
Ella, sentada adelante de él.
Él cansado, por lo visto había tenido un día agitado.
Ella, desesperada por no poder calmar su tos.
Él, impaciente por no poder abrir la ventana y dejar que aire limpio entre por sus fosas nasales.
Ella se baja, aun con tos.
Él se queda ya calmado porque nada más le iba a arruinar su viaje. Pero lo que no se dio cuenta es que tenia una hoja de lechuga pegada en su pantalón y sólo llevaba carpetas.
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